viernes, 10 de mayo de 2019

universidad Santa María La antigua
fundamentos del cristianismo.


Módulo 1
¿Qué es la cultura? La cultura como definición es una abstracción, necesaria para entender dicha realidad. Así, lo que existe es una pluralidad de culturas. Pero, ¿no estará creando la globalización una cultura humana, identificando así la definición con la reali- dad? Presentaremos una definición de cultura y de ahí veremos sus características. Y como estamos hablando de globalización señalaré tres tendencias que las culturas han tenido cuando crecieron demasiado.

Los seres humanos nos hemos puesto en un reto mucho mayor que en las épocas ante- riores. Existe toda una expresión de diversos grupos culturales, de corte religioso, tradi- cional, esotérico, racial, étnico, nacional, etc. Cada uno sosteniendo su derecho a vivir libremente. Tales son los casos de conflictos creados por los Servios con los Croatas y Bosnios que originó un serio conflicto armado (incluyendo las masacres llamadas “limp- iezas étnicas”) en el seno de la cultura occidental en los años 90. Los sentimientos

Módulo 2
América se ha convertido en un símbolo de esperanza para muchos grupos religiosos. los cálculos aproximados sugieren que hay más de 1,500 organizaciones religiosas en América. Algunas de estas religiones, tales como el Cristianismo y el Judaísmo, tienen una larga tradición. Otras, como el Hinduismo, el Budismo y el Islam son manifestaciones más recientes. El siglo veinte ha sido testigo de la mayor afluencia de grupos religiosos a los Estados Unidos, y muchas de estas "nuevas" religiones consideran a América para ser su campo misionero inicial.
Las religiones del mundo han sido clasificadas en dos categorías: el Lejano Oriente y el Oriente Medio. El Hinduismo y el Budismo se originaron en la India, mientras que el Judaísmo, el Cristianismo, y el Islam se originaron en el Oriente Medio. A continuación se describen los principios más importantes de cada una de estas creencias.
Módulo 3
Para comprender a fondo el mensaje de Jesús no basta conocer lo que él dijo y lo que él hizo. Además de eso, es necesario saber quién fue Jesús de Nazaret. Es decir, se trata de comprender no sólo sus palabras y sus obras, sino especialmente su personalidad. Es verdad que el misterio profundo que se encierra en la persona de Jesús será objeto de estudio en el capítulo 6. Pero también es cierto que ese misterio no será debidamente entendido sino a partir de lo que vamos a estudiar en el presente capítulo.
América se ha convertido en un símbolo de esperanza para muchos grupos religiosos. los cálculos aproximados sugieren que hay más de 1,500 organizaciones religiosas en América. Algunas de estas religiones, tales como el Cristianismo y el Judaísmo, tienen una larga tradición. Otras, como el Hinduismo, el Budismo y el Islam son manifestaciones más recientes. El siglo veinte ha sido testigo de la mayor afluencia de grupos religiosos a los Estados Unidos, y muchas de estas "nuevas" religiones consideran a América para ser su campo misionero inicial.
Muchas personas tienen una determinada imagen de Jesús, la imagen que mejor
encaja con sus inclinaciones personales y con la propia manera de ver la vida. Por
eso unos se imaginan a Jesús como una especie de ser celestial y divino, que
poco tiene que ver con lo que es un hombre de carne y hueso. Mientras que otros,
por el contrario, se figuran a Jesús como si hubiera sido un revolucionario sociopolítico
o un anarquista subversivo, que pretendió luchar contra la dominación romana en Pales- tina. Evidentemente, Jesús no pudo ser ambas cosas. Lo cual quiere decir que por un lado o por otro se falsea la imagen de Jesús. Pero lo más grave, en este asunto, no es que se falsifique la imagen de Jesús. Lo más importante es que esa imagen falsificada determina de manera decisiva la espiritualidad de las personas y su propia comprensión fundamental del cristianismo. Por eso hay quienes sólo piensan en el dulce Jesús del sagrario, que les consuela en su intimidad y les mantiene alejados de las preocupaciones del mundo. Mientras que en el extremo opuesto están los que sólo tienen en su cabeza al Cristo luchador y violento que golpeaba con su látigo a los comerciantes del templo. He ahí dos espiritualidades diametralmente opuestas, basadas en dos cristologías tam- bién diametralmente contrarias.

Modulo 4
No resulta fácil trazar una radiografía de la comunidad cristiana, tal como aparece en los escritos del NT. En primer lugar, porque no existe una comunidad, sino una red de comuni- dades; no existe un modelo único de vida y organización comunitaria, sino una pluriformi- dad, según las circunstancias y los lugares. En segundo lugar, los autores del NT no pre- tenden hacer una reflexión sobre la vida comunitaria, sino que quieren responder sólo a algunos problemas concretos de la vida comunitaria, sin tratarlos todos. En tercer lugar, los autores del evangelio de Mateo, de los Hechos de los Apóstoles, de las cartas paulinas, de la carta a los Hebreos, tienen una experiencia de Cristo sensiblemente distinta unos de otros, por lo que parten de teologías diversas a la hora de afrontar los problemas comuni- tarios y de proponer soluciones. En cuarto lugar, porque habiendo nacido los textos del NT en contextos diferentes y como respuesta a cuestiones diversificadas, es difícil casarlos entre sí, obviando, por una parte las inevitables repeticiones y, por otra, rellenando las lagunas.